GESTIÓN DE RESIDUOS Y CONSTRUCCIÓN

Dentro de las pautas a considerar para la gestión de los residuos en el proceso constructivo se deben tener en cuenta las siguientes directrices para minimizar el impacto en constructivo el medio ambiente en cualquier proceso de urbanización y constructivo:

La minimización en la generación de los residuos.

El reciclado y la reutilización de los residuos generados durante la ejecución.

La eliminación correcta de los residuos generados (si no es posible su reciclado o reutilización) mediante su envío a vertedero controlado, según el residuo generado que corresponda.

Se pueden definir las siguientes categorías:

  1. Residuos peligrosos: aquellos que figuran en la lista aprobada en el Real Decreto 952/1997, así como los recipientes y envases que los hayan contenido. Los que hayan sido calificados como peligrosos por la normativa comunitaria y los que pueda aprobar el Gobierno de conformidad con lo establecido en la normativa europea o en convenios internacionales de los que España sea parte.
  2. Residuos inertes: aquellos procedentes de obras de construcción, que no sean ni  asimilables a urbanos ni peligrosos, y que debido a la cantidad generada necesitan de una gestión específica como inertes.
  3. Residuos asimilables a sólidos urbanos: todos aquellos que no tengan la calificación de peligrosos y que por su naturaleza o composición puedan asimilarse a los producidos en los domicilios o actividades urbanas.

Para minimizar la generación de los residuos se seguirán las siguientes buenas prácticas medioambientales:

  • Manejar de forma preferente y siempre que sea posible, productos en envases de mayor tamaño para generar menor cantidad de residuos por unidad de producto.
  • Controlar el manejo de los productos para garantizar que no se producen pérdidas que provocan más residuos de los necesarios (aceites, pinturas en mal estado, etc.)
  • Fomentar el empleo de productos con etiquetado ecológico o cualquier distintivo ambiental que garantice que los residuos que se generen asociados al consumo de dichos productos tienen una menor peligrosidad y por tanto menores repercusiones medioambientales en su gestión posterior.
  • La reutilización es la recuperación de los elementos constructivos completos, más fácilmente reutilizables con las mínimas transformaciones. La reutilización de un elemento constructivo no solamente tiene ventajas medioambientales, sino que también presenta ventajas económicas. Esta reutilización es una manera de reducir la producción de residuos, menos compleja y menos costosa, que la mayoría de los procesos de reciclaje.
  • El reciclaje es la recuperación de algunos materiales que componen los residuos para reincorporarlos en las nuevas obras, sometiéndoles a un proceso de transformación para utilizarlos en la composición de nuevos productos.
  • Una buena parte de los elementos que configuran las obras constructivas son reutilizables. Más concretamente, los que se clasifican como componentes (productos que llegan a la obra con la configuración definitiva, listos para ser montados) son los que con mayor facilidad pueden ser recuperados y, con una transformación poco compleja, reutilizados en otras construcciones.
  • Las posibilidades de reutilización y reciclaje de los materiales de construcción dependen en gran parte del mercado de estos materiales y de la facilidad de separar cada material que componen los residuos, pudiendo favorecer esta facilidad si se clasifican previamente los diferentes tipos de residuos.

Entre los objetivos que se persiguen con el reciclado de los materiales de la construcción, se pueden citar:

  1. Reducir los costes de almacenamiento de los materiales de desecho procedentes de la construcción.
  2. Prolongar la vida de los vertederos y conservar el valioso espacio del entorno de éstos.
  3. Disminuir el consumo de materias primas y de materiales procedentes de actividades extractivas, prolongando la vida de préstamos y canteras.
  4. Proteger el medio ambiente, limitando el potencial de descarga de lixiviados en los vertederos y reduciendo las emisiones contaminantes a la atmósfera por la combustión de escombros.
  5. Cumplir con la normativa medioambiental y de reciclado de este tipo de materiales

Distintos materiales que pueden reutilizarse o reciclarse son:

  • Material metálico: el material metálico durante la duración de la obra es susceptible de ser reutilizado para los mismos usos y ser reciclado en función de su posibilidad de separación de otros materiales y de la colaboración del personal de obra en su recogida selectiva.
  • Material plástico de embalaje de productos: el material de embalaje de los distintos materiales de obra se dispondrá en un contenedor que a tal efecto se ubique junto a la caseta de obra, donde se depositarán los plásticos de los embalajes de los distintos materiales, realizando así su recogida selectiva y por tanto favoreciendo su aprovechamiento posterior, fundamentalmente mediante valoración.
  • Materiales varios: se incluyen en este apartado todos los consumibles de oficina (papel, disquetes, ordenadores fuera de uso…) que son susceptibles de enviar a reciclado.

Para facilitar el proceso de reciclado se deben realizar las siguientes operaciones:

  • Recogida selectiva y clasificada por tipo de material.
  • Clasificar y apilar el material según su procedencia.
  • Selección y preparación preliminar.
  • Separación inicial mediante cribado para agruparlos por tamaño.

La gestión de los residuos peligrosos se realizará como productores de residuos peligrosos o se le dará a un gestor autorizado. Se cumplirán con las siguientes medidas:

  • Se habilitará una zona de almacenamiento de Residuos peligrosos identificada convenientemente según la legislación aplicable.
  • Se colocarán contenedores etiquetados en aquellos puntos de la obra que se considere necesario para la correcta segregación de los distintos tipos de Residuos peligrosos.
  • Se colocarán sistemas de contención de derrames a los contenedores de Residuos peligrosos líquidos susceptibles de sufrir vertidos.
  • No se almacenarán los residuos peligrosos más de seis meses.
  • Se llevará actualizado el libro de Registro de Residuos peligrosos.

Para proceder a la gestión externa de los residuos peligrosos generados el responsable correspondiente se pondrá en contacto con los gestores autorizados, remitiéndoles, para cada uno de los residuos a gestionar, la solicitud de aceptación que contiene la siguiente información:

  1. Características sobre el estado del residuo y forma en la que se genera.
  2. Código de identificación del mismo.
  3. Breve descripción de las características físico-químicas y composición.
  4. Cantidad estimada de generación (volumen y peso) y plazo de recogida previsto.

Los gestores correspondientes deberán contestar por escrito aceptando la solicitud o bien solicitando más información. La contestación positiva supone la emisión por parte de los gestores del documento de aceptación para cada uno de los residuos.

En el momento de la retirada el responsable de la gestión de los residuos  comprobará que el transportista, así como el vehículo que retira el residuo, está autorizado para el transporte de mercancías peligrosas por carretera, solicitándole una fotocopia de dicha autorización, que también se encargará de archivar.

Para los residuos peligrosos se emplearan de forma generalizada bidones metálicos o bien contenedores tipo big-bag. En estos contenedores se dispondrán los envases metálicos, de plástico, tierras contaminadas, trapos impregnados, etc.

Para la localización de estos contenedores, así como cualquier otro residuo que se genera sin disponerse en contenedor, se designará una zona dentro de la obra para su almacenamiento, previo a la retirada por el gestor. Para ello se tendrá en cuenta que dicha zona estará bajo techado y hormigonada para evitar la contaminación del suelo por posibles derrames de los contenedores. Se podrá utilizar una caseta tipo para almacenamiento de los residuos en obra siempre que esta sea posible. El tiempo máximo para el almacenamiento de los residuos peligrosos será de 6 meses, a no ser que se tenga permiso de la Comunidad Autónoma para ampliar dicho tiempo de almacenamiento. El responsable de las medidas ambientales será responsable de que se lleve a cabo e forma correcta la segregación de los residuos según las características y posterior gestión de los mismos, y de disponer los contenedores adecuados, suficientes y en buen estado, de tal forma que se garantice que el material no es susceptible de ser atacado por el residuo ni de formar combinaciones peligrosas y que no se producen pérdidas del contenido.

De acuerdo con los residuos que se generen en la obra, se dispondrán carteles identificativos de los distintos residuos en los contenedores empleados, o bien junto a los mismos, para facilitar la correcta segregación de los residuos.

Para el caso concreto de los residuos peligrosos se identificarán los contenedores con una etiqueta identificativa de acuerdo con los requisitos que marca la legislación, o una etiqueta proporcionada por el Gestor autorizado. En cualquier caso, estas etiquetas deben incluir, como mínimo, lo siguientes datos:

  1. Residuo contenido.
  2. Código de identificación.
  3. Datos del titular del residuo, indicando la obra o área correspondiente, con su dirección y teléfono.
  4. Fecha de envasado.
  5. Pictograma o indicador de riesgo.

Cuando los residuos generados no son susceptibles de reciclarse o reutilizarse y la alternativa final es su eliminación se deben tener en cuenta las siguientes pautas:

Todo aquello que no pueda ser reutilizado o reciclado se llevará a un vertedero autorizado, mediante transportista autorizado por la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad.

Para todos estos residuos se dispondrá un contenedor de inertes, a no ser que la cantidad generada de alguno de ellos o la posibilidad de una recuperación posterior, haga que la obra realice la recogida selectiva de alguno de ellos, disponiendo por tanto un contenedor aparte. El contenedor para inertes se localizará donde se precise o donde se facilite la recogida posterior por la empresa encargada de su retirada.

Cuando los residuos generados no son susceptibles de reciclarse o reutilizarse y la alternativa final es su eliminación se deben tener en cuenta las siguientes pautas:

Se dispondrán de los contenedores necesarios para una recogida periódica por parte del Ayuntamiento y su transporte a vertedero autorizado. Si no existe recogida por parte del ayuntamiento, el personal de la obra transportará dichos residuos y los dispondrá en los contenedores de la localidad más cercana y de acuerdo a lo que establezca dicho ayuntamiento (por ejemplo con segregación o no de los residuos de envases). Si además existe como objetivo la recogida segregada para algún residuo (papel, material informático…) se contactará con la empresa correspondiente que se encargue de su retirada.

Se habilitarán bidones allá donde sea necesario para mantener la zona de ocupación de obra libre de residuos urbanos dispersos y descontrolados.

Para todos estos residuos se dispondrá un contenedor, que de forma generalizada será un bidón metálico, a no ser que se lleve a cabo una recogida selectiva, en cuyo caso de dispondrán los contenedores necesarios.

Los contenedores se localizarán en zona de tránsito del personal pero en cualquier caso, siempre bajo techado, para evitar posibles lixiviados de los restos orgánicos en caso de lluvia.

Estos residuos se llevarán al contenedor del ayuntamiento más cercano, en la forma que establezca el ayuntamiento, es decir, con o sin segregación de residuos de envases.

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