|
La recalificación de
suelo rústico en urbano o industrial por parte de las
Administraciones Públicas o privadas requiere estudios ambientales
previos en la mayoría de los casos.
Los ayuntamientos a la
hora de articular sus planes generales de urbanismo deben decidir
que cantidad de suelo quieren cambiar de uso y el emplazamiento del
mismo entre diversas alternativas. El desarrollo de los núcleos
urbanos debe venir condicionado por parámetros ambientales para
evitar posteriores problemas de difícil solución. Por otra parte los
particulares que deseen presentar ante la Administración expedientes
de recalificación de terrenos deben enfrentarse con frecuencia a
grupos contrarios al cambio en el uso del suelo. Asumir, desde un
primer momento, la repercusión medioambiental de la transformación y
exponerla ante la Administración y los ciudadanos de manera
objetiva y científica permite establecer parámetros mensurables de
las repercusiones reales que tendrá la transformación, estableciendo
criterios racionales en la defensa de sus intereses y evitando
confrontaciones arbitrarias en muchos casos.
Los estudios
ambientales son necesarios porque permiten adoptar elecciones
óptimas referentes a la ubicación y tamaño de las transformaciones
en el uso del suelo. Aspectos tales como el consumo de recursos
y materias primas en un futuro por la población o industria,
afecciones al medioambiente debido al funcionamiento y la
repercusión sobre elementos singulares de la naturaleza o el
patrimonio cultural son expuestos de manera clara y se pueden
articular desde un primer momento mecanismos que minimicen el daño
sobre la naturaleza y hagan posible, desde un punto de vista
exclusivamente ambiental, los nuevos procesos de urbanización. En
este primer estadio del desarrollo urbanístico es posible anticipar
problemas derivados de los abastecimientos de agua, electricidad o
de la generación
de residuos. La correcta recalificación de suelos permite
minimizar el futuro trazado de infraestructuras y anticipar la
dimensión económica de las
medidas ambientales preventivas o correctoras necesarias
para dar cumplimiento a la legislación vigente en temas tales como
los
vertidos de aguas residuales o
ruidos.
Tener en cuenta la
actividad futura a desarrollar en los terrenos, principalmente en el
caso de actividades que requieren ser sometidas a
Evaluación de
Impacto Ambiental permite también anticipar problemas
medioambientales debido al futuro funcionamiento de las
instalaciones, prever la ubicación más correcta y planificar con
antelación la localización de zonas verdes o carreteras de acceso.
La proximidad de
espacios naturales, la inclusión de municipios en la
Red Natura 2000, la presencia de
edificios singulares (ermitas, monumentos, puentes o
restos
arqueológicos), o de elementos naturales a proteger
(árboles centenarios, cauces o pequeños ecosistemas) limita muchas
veces la recalificación del suelo o impone condiciones severas a la
misma. Tener en cuenta todos estos aspectos es necesario para
respetar el medio ambiente y la sensibilidad creciente de la
población y las diferentes administraciones en este tema.
Volver al
ÍNDICE
Si
desea solicitar nuestros servicios puede
CONTACTAR con nuestra empresa
directamente o rellenando el siguiente
|
|